
Por: Norma Anaya
Hace un par de semanas se estrenó en las salas de cine de México el documental Flamingos: La vida después del meteorito.
Si tienen la oportunidad de buscarlo —espero que ande por ahí para verlo y admirarlo completo y en toda su magnitud—¡háganlo! En tanto, aquí les dejo una probadita de lo que representa este trabajo fílmico para la conservación de la especie .
Los humedales del norte de la Península de Yucatán son escenario de uno de los fenómenos naturales más espectaculares de México: la congregación anual de miles de flamencos que llegan a reproducirse en un paisaje moldeado hace millones de años por el impacto del meteorito de Chicxulub.
En este territorio donde convergen la memoria geológica del planeta y la vida silvestre, surge el punto de partida de FLAMINGOS: la vida después del meteorito, un documental que explora la sorprendente relación entre naturaleza, tiempo y resiliencia, dirigido por el cineasta mexicano Lorenzo Hagerman.
Se filmó durante 700 días en los humedales costeros de Yucatán. La película ofrece una mirada íntima y visualmente impactante al ciclo de vida del Flamenco del Caribe (Phoenicopterus ruber). Desde los complejos rituales de cortejo y la construcción de nidos de barro, hasta el nacimiento de las crías y sus primeros pasos en enormes colonias, el documental revela la extraordinaria organización social de estas aves y los desafíos que enfrentan en un ecosistema tan frágil como fascinante.
La narración corre a cargo de la cantante y compositora Julieta Venegas, cuya voz acompaña al espectador a lo largo de la historia que combina ciencia, emoción y contemplación. El guión fue escrito por la poeta española María José Martín (Ajo), mientras que la música original fue compuesta por Bryce Dessner.
La producción contó con la colaboración de La Vaca Independiente, Cornell Lab of Ornithology y Cactus Film & Video. El laboratorio de Cornell es una de las instituciones más reconocidas a nivel mundial en investigación de aves, lo que aporta rigor científico a una propuesta cinematográfica que busca acercar al público a la riqueza ecológica de los humedales mexicanos.
Más allá de su espectacular fotografía, es también una historia sobre resiliencia y dinámica ecológica. En un territorio que fue escenario de una de las mayores extinciones masivas de la historia — el impacto del meteorito que formó el Cráter de Chicxulub — hoy prospera un ecosistema complejo donde los flamencos dependen de delicadas interacciones entre el agua, microorganismos, sedimentos y otras especies.
El documental busca generar conciencia sobre la importancia de conservar los humedales costeros, ecosistemas fundamentales para la biodiversidad y para las comunidades humanas que dependen de ellos.
- Los recursos que La Vaca Independiente reciba por la exhibición del documental se destinarán para proyectos de conservación a través de la Fundación Pedro y el Elena Hernandez A.C. y Transformación, Arte y Educación, A.C.